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  Decorar tu propia casa es mucho más difícil de lo que parece. Crear un diseño armónico en las distintas habitaciones puede ser una lucha, y entre elegir los muebles correctos, los colores perfectos, la iluminación ideal y lograr las proporciones correctas, se pueden cometer muchos errores.

Tener una casa bonita y confortable no es solo una cuestión económica, ya que hay gente que invierte mucho dinero en decoración sin que el resultado sea especialmente agradable, y por el contrario, hay quien con menos dinero y con una apropiada selección de elementos consigue crear muy ambientes agradables.

Estamos acostumbrados a ver de todo tipo de espacios y la mayoría de las veces es posible realizar pequeños ajustes y soluciones rápidas que pueden marcar una gran diferencia en el aspecto del hogar.

1. Proporción/Desproporción
La escala es el error número uno que casi todo el mundo comete cuando se trata de diseño de interiores. Uno de los errores más comunes es la colocación de muchas piezas pequeñas en un entorno determinado, creando demasiado desorden visual y sin dar la oportunidad de resaltar un punto focal de interés.
Por otro lado, muchas personas se atreven a colocar muchas piezas grandes y voluminosas haciendoque el espacio se siente pequeño y abarrotado. El secreto de una escala adecuada es encontrar el equilibrio mezclando diferentes formas, alturas y tamaños.
Si tienes una casa grande, no todo lo que compras debe ser de gran tamaño, y lo mismo se aplica si vivir en un apartamento pequeño. Es importante tener en cuenta que o todo lo que nos gusta lo podemos utilizar en nuestro hogar. Siempre debemos medir los espacios y empezar por poner solo imprescindible ¡Cuánto menos, mejor
2. Muebles contra la pared
Aunque suene contradictorio, pero a menos que tenga una habitación especialmente pequeña, colocar muebles contra las paredes de la habitación en realidad hace que la habitación se sienta más pequeña en lugar más grande.
Es algo que muchos de nosotros hacemos automáticamente sin pensar con la idea de que podremos aprovechar mejor el espacio, y, por lo contrario, esto podría crear un espacio incómodo y vacío en el medio de la habitación, emitiendo un ambiente formal e incómodo.
Os recomendamos utilizar todo ele espacio disponible y ubicar de manera estratégica algunas piezas en posiciones «abiertas» para conseguir mayor calidez. Genere interés con algunas áreas de conversación más íntimas en lugar mantener todo separado. ¡A nadie le importará si puede ver la parte trasera de tu sofá!
3. Exceso de piezas
No todos tenemos que ser Marie Kondo, ¡Pero tenemos que saber decir que no! Es muy común conservar diferentes muebles y complementos a lo largo del tiempo. Almacenar reliquias familiares puede ser inconveniente cuando no sabemos dónde colocarlas, convirtiéndose en un tesoro sin sentido.
En el interiorismo es fundamental evaluar los objetos en función de su aportación al espacio, su utilidad o su estética. Incluso en la decoración Kitsch (que se caracteriza por un estilo recargado y mezcla de diferentes elementos) el mobiliario y complementos deben ter un patrón y tener intención decorativa. No dejes nada al azar y evalúa que muebles y accesorios ya no te gustan y si eventualmente están contribuyendo al espacio. Deja que solo las piezas útiles que realmente te gusten se queden en tu casa.
4. Cortinas
La mayoría de la gente cae en la trampa de colgar cortinas demasiado bajas, un error que puede cambiar fácilmente la apariencia de una ventana y/o pared. Para muchas personas, tiene sentido colgar una barra de cortina justo encima de la parte superior de la ventana, lo que desafortunadamente hace que la ventana parezca más corta y el techo más bajo.
La solución es subir la barra de cortina casi hasta el techo. colgar las cortinas lo más alto posible hace que una habitación se vea más grande, las ventanas más altas y mágicamente hará que el techo también se vea más alto.
5. Falta de personalidad
Puede que sea divertido pasear por showrooms llenos de muebles nuevos, aun así, no te dejes llevar y compres todo a la vez en un solo lugar o que todo el mobiliario sea de una misma colección.
Hacer esto da como resultado una vivienda sin personalidad, un espacio meramente decorado, tan perfecto que incluso no invita a ser aprovechado. ¿Cómo podemos dar más carácter al espacio? Poco a poco, con el tiempo. Pueden pasar años antes de que tengamos la casa completa y completamente adaptada a nuestra personalidad. Lo importante es mezclar elementos y estilos, e incluir siempre un toque personal: los muebles que eran de nuestra abuela o el cuadro que trajimos de nuestro último viaje. Traer nuestras costumbres familiares a la decoración y gustos que comparten quienes viven en la casa, es tu espacio, aduéñate de él.

Esperamos que os sirva de ayuda. 

¡¡Lets work!!

 

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